Cómo combinar botas de agua y que sean parte del look

Cómo combinar botas de agua y que sean parte del look

Que llueva no significa que tengas que renunciar al look. De hecho, las botas de agua pueden ser la pieza que lo cambie todo. Estos son cinco conjuntos ideales que te pueden servir para los próximos meses de otoño.

Vaquero, punto fino y gabardina

El vaquero remetido en la caña, un jersey fino debajo y la gabardina abierta por encima, sin cerrar el cinturón. La gabardina en beige o en camel, el vaquero en un azul medio y la bota mate en negro, gris o kaki. Es una de esas combinaciones que aparecen en octubre. Tres tonos tranquilos, ninguna pieza levantando la voz y la caña de goma como único elemento con brillo o cuerpo distinto al resto.

Vestido midi y medias tupidas

La caída de un vestido de punto o de un tejido fluido junto a una bota que no tiene nada de delicada. Ese contraste es el que funciona tan bien.

Las medias tienen mucho que ver en el resultado. En el mismo tono que la bota, negro con negro por ejemplo, la pierna gana longitud. En un tono distinto aparece un corte justo donde acaba la caña, y la proporción del conjunto cambia por completo. Dos conjuntos distintos con las mismas piezas.

Look monocromático 

Del camel al crudo, o varios negros entre sí, con la bota dentro de esa misma escala en lugar de fuera. El monocolor siempre parece más pensado de lo que es.

La textura es la que hace el trabajo. Un punto grueso, un tejido liso y el acabado de una bota nunca dan el mismo color aunque sobre el papel lo sean, y esa diferencia mínima entre uno y otro es la que crea profundidad. 

Pantalón ancho y punto grueso

Pantalón ancho de tejido fluido, jersey de punto grueso y una bota de caña corta asomando apenas por debajo del bajo. Todo el volumen arriba y solo la puntera a la vista.

Aquí la bota casi no se ve, y esa es la gracia. En negro mate desaparece del todo bajo el pantalón; en un acabado con brillo o en estampado animal, ese trozo mínimo que asoma se convierte en lo único que llama la atención del conjunto entero.

Falda midi y calcetín alto

Falda midi, camisa o jersey fino y un par de centímetros de calcetín asomando por la caña. Un detalle mínimo que cambia el conjunto entero.

El calcetín funciona como una pieza de color más. En canalé o en lana gruesa aporta textura donde el resto está liso. En crudo o en el mismo tono de la falda solo suaviza la transición y pasa desapercibido. En un color que contraste, se convierte en el detalle que llama la atención.